Perros Gentledog: NALA, la perrita con poderes telepáticos.

Perros Gentledog: NALA, la perrita con poderes telepáticos.

Nuestra chica Gentledog de enero se llama NALA.

Su historia comienza incluso antes de que ella naciera.

Los suegros de Marina querían un perrito pequeño, la raza o no raza, la verdad que les daba lo mismo.

Era verano cuando una amiga le escribió que su perra había tenido 4 preciosos cachorritos. No lo había hecho por dinero ni por ningún interés, simplemente quería vivir la experiencia y así llegó Nala al mundo.

A la vuelta de las vacaciones,  fueron a verles, y como sus suegros querían un chico y sólo había uno, se llevaron al único machito.

Pero fue entonces cuando Nala comenzó a desarrollar sus poderes telepáticos. Se acercó a los pies para saludar y morder los cordones de las zapatillas, pero en el fondo estaba transmitiendo un mensaje en clave a esos humanos que le habían gustado, dejando grabado en su subconsciente su imagen.

Volvieron a casa sólo con Coco, así le han llamado al cachorrillo macho, y se lo dieron a los suegros. Pero Nala continuó toda la noche transmitiendo mensajes telepáticos a Marina.

A la mañana siguiente, Marina se despertó con la tremenda necesidad de ir a buscar a ese cachorillo indiscreto, que se le había acercado el día anterior y por el que sentía una extraña atracción .

Llamó a su amiga y literalmente fué con su madre corriendo hasta su casa.

Increíblemente volvió a suceder lo mismo. Cuando Marina llamó al telefonillo, apareció Nala, con un mes y pocos días  y su mamá hasta la puerta del portal. Lo que Marina no sabía es que Nala le estaba enseñando  a su mamá quién sería su nueva familia. Ella ya había elegido y había estado toda la noche enviando mensajes en clave a Marina, para que no se retrasara en recogerla. El mensaje llegó alto y claro: Marina cogió a Nala en brazos y ya no la soltó.

Su amiga le advirtió: “Te llevas a la más trasto!”. Pero ella la miró y sólo pudo sentir un amor inmenso y una alegría enorme.

El nombre lo eligió nada más verla, parecía una leoncilla salvaje y llena de vida. Directamente fueron a comprarle un montón de cosas: su camita, sus juguetes, su comida…en fin, todo lo que se les ocurrió para que sus primeros días fueran geniales. No sabían que Nala ya era feliz, ya había conseguido su objetivo, se iba con esa familia a la que ELLA había elegido.

Y así fue, desde que entró por la puerta sabía que estaba en su casa, no tuvo miedo, ni le costó nada adaptarse. Era una pequeña diablilla, se comía las zapatillas y por la noche sólo dormía del tirón si la subían a la cama de los humanos, de lo contrario pasaría toda la noche ladrando y gruñendo y dando saltos intentando subirse, en definitiva, volviendo a enviar mensajes telepáticos a sus humanos, porque sabía que funcionaban divínamente.

Y de esta manera entró en sus vidas lo mejor que tienen, su mayor tesoro: NALA.

Podéis seguir sus aventuras en su cuenta de Instagram: @nala_yorki 

 

 NALA con el impermeable KING HARRY

 NALA es nuestra Miss Octubre en el calendario solidario Gentledog 2018, vistiendo abrigo CANNELLE

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